Computación cuántica: El riesgo invisible que está frenando el precio de Bitcoin
Analistas apuntan que las preocupaciones por la computación cuántica crecen dentro de muchos inversores.

El comportamiento de Bitcoin durante el primer tramo de 2026 ha generado un intenso debate entre los analistas de la banca privada y los fondos de cobertura. Mientras que el oro ha experimentado una revalorización del 55%, la principal criptomoneda del mercado muestra un rendimiento inferior en un 6,5%, situando el ratio BTC/oro en niveles de 19,26 puntos.
Esta divergencia no responde únicamente a los ciclos de liquidez tradicionales o a las políticas de tipos de interés, sino a una preocupación técnica que ha pasado de los laboratorios especializados a los comités de riesgos institucionales: el avance de la computación cuántica y su capacidad para comprometer la criptografía de clave pública.
Amenaza cuántica: El desafío a la seguridad de Bitcoin.
La base de la seguridad de Bitcoin reside en el Algoritmo de Firma Digital de Curva Elíptica (ECDSA por sus siglas en inglés). Sin embargo, estrategas de firmas de inversión de alto nivel, como Christopher Wood de Jefferies, han comenzado a revaluar la solvencia técnica de este protocolo a largo plazo. Recientemente, Wood tomó la decisión de eliminar una posición del 10% en Bitcoin de su influyente cartera modelo "Greed & Fear", redirigiendo esos fondos hacia oro físico y acciones de empresas mineras, según fue publicado en la red social X
En el documento Wood señaló que “las crecientes preocupaciones en torno a la computación cuántica plantean un riesgo existencial para la tesis de Bitcoin como reserva de valor a largo plazo, incluso si el impacto en el precio a corto plazo parece limitado. Citó un estudio de Chaincode Labs de 2025 que estima que entre el 20% y el 50% de los Bitcoins en circulación podrían ser vulnerables a la extracción de claves mediante tecnología cuántica”.
El argumento central de esta desinversión es la posibilidad teórica, pero cada vez más probable, de que una computadora cuántica con suficiente capacidad de procesamiento sea capaz de revertir claves públicas para obtener claves privadas, lo que invalidaría la propiedad de los activos y la inmutabilidad de la red.

En términos financieros, aproximadamente 6,26 millones de BTC, valorados en una horquilla de entre 650.000 y 750.000 millones de dólares, estarían expuestos a un ataque si se desarrolla una computadora cuántica relevante para la criptografía (CRQC). El mercado observa con cautela cómo los avances de compañías como Google han acelerado la hoja de ruta cuántica, lo que podría acortar los plazos estimados originalmente por la Iniciativa de Blockchain Cuántico de DARPA para la década de 2030.
Por su parte Jamie Coutts analista principal de cripto en Realvision y creador del producto de investigación cripto en Bloomberg Intelligence, publicó recientemente un post en X donde planteó que la computación cuántica no había sido una amenaza durante años, y si lo es ahora, entonces todo el sistema financiero está en problemas de todos modos. Esa línea de pensamiento nihilista puede ser reconfortante para algunos, pero pasa por alto el punto clave.
“Los grandes bancos no se están quedando de brazos cruzados. Ya están invirtiendo en investigación cuántica, formando equipos internos, asociándose con desarrolladores de QC y pensando en cómo fortalecer sus sistemas con el tiempo. No son seguros ante lo cuántico hoy en día, pero tampoco están empezando de cero”, sentenció Coutts.

El dilema del consenso
A diferencia de la arquitectura de la banca comercial, donde una autoridad central puede imponer actualizaciones de seguridad de manera inmediata, la naturaleza descentralizada de Bitcoin representa un desafío logístico para la implementación de estándares de criptografía post-cuántica (PQC). Lograr que una red global de nodos y mineros coordine una migración hacia algoritmos resistentes al cómputo cuántico es un proceso lento que requiere un consenso casi absoluto.
Esta falta de agilidad administrativa es lo que algunos analistas consideran un "yugo" para el precio, ya que genera una incertidumbre que los asesores financieros utilizan para justificar asignaciones bajas o nulas en sus portafolios de gestión patrimonial.
A pesar de estas advertencias, la percepción del riesgo no es uniforme en todo el sector institucional. Mientras algunos reducen exposición, entidades como la Universidad de Harvard han incrementado sus posiciones en un 240%, y bancos como Morgan Stanley o Bank of America mantienen recomendaciones de asignación de entre el 1% y el 4% para sus clientes.
Esta disparidad sugiere que el mercado se encuentra en una fase de valoración de riesgo de "alto impacto pero baja probabilidad". No obstante, la integración de la inteligencia artificial en el desarrollo de hardware cuántico podría obligar a la comunidad de desarrolladores de Bitcoin a acelerar la adopción de los estándares finalizados por el NIST en 2024, antes de que el riesgo invisible se convierta en una crisis de confianza irreversible.