Así es como utilizaban al USDT en una millonaria red de lavado de dinero entre Venezuela y Estados Unidos
Utilizando la stablecoin Tether para mezclar fondos del narcotráfico, el petróleo sancionado y el comercio lícito, lograron mover en la banca en Miami fortunas venezolanas bajo una fachada de legalidad.

La reciente desarticulación de la red de lavado de dinero de Jorge Luis Figueira, un ex-ejecutivo bancario venezolano residente en Miami, ha revelado apenas la superficie de un engranaje financiero que permitió por años la mezcla de dinero de petróleo sancionado y fondo del narcotráfico provenientes de Venezuela en la banca americana.
Mientras los reportes iniciales se centraron en la incautación de más de mil millones de dólares, tal y como reportamos en Latamblocks, nuevos documentos judiciales desclasificados exponen la sofisticación técnica de una operación que utilizaba el ecosistema de las stablecoins no solo como herramienta de transferencia, sino como un puente de "limpieza" para capitales de origen ilícito.
Y es que, a diferencia de los esquemas de lavado tradicionales, Figueira no operaba desde la sombra, sino desde la estructura misma del sistema financiero. Presentándose como un directivo experimentado de cuatro empresas en Estados Unidos, el acusado utilizaba empresas con licencias de transmisión de dinero en Florida, como la plataforma Basciano Trading, para dar un barniz de legalidad a flujos de capital masivos.

En ese contexto, la investigación federal reveló que el corazón de la operación era el uso de transacciones en Tether (USDT) para burlar cualquier bloqueo regulatorio. Figueira explicó a fuentes encubiertas del FBI la lógica detrás del uso de activos digitales en el contexto venezolano. Según el pliego de cargos, el acusado entendía que en Venezuela "todo se mezcla": dólares provenientes del comercio legítimo, ventas de petróleo bajo sanciones y el narcotráfico.
Para Figueira, el USDT fue creado precisamente para "colaborar con la limpieza de todo eso", permitiendo que fondos de "la misma caja" se diluyeran en una red de billeteras digitales a través de múltiples blockchains antes de ser convertidos nuevamente a dólares en cuentas de bancos de Florida.
La red de Jorge Luis Figueira procesaba, según sus propias palabras, un promedio de 700 millones de dólares mensuales, con destinos que incluían Dubái, China y Argentina. Con la comparecencia inicial de Figueira programada para este 27 de enero en Virginia, la justicia estadounidense busca ahora desmantelar la base financiera que permitió a este "ejecutivo" convertir la crisis venezolana en una industria de lavado de mil millones de dólares.
Venezuela: Un ecosistema de "doble uso" para el cripto
La acusación de Figueira no puede entenderse sin el contexto económico de una Venezuela bajo sanciones y colapso financiero. En un país donde el bolívar perdió su función como reserva de valor, las criptomonedas y las stablecoins se convirtieron en una infraestructura de supervivencia para el ciudadano común. Sin embargo, este mismo entorno de desbancarización y aislamiento creó lo que analistas de TRM Labs denominan "rieles de doble uso".
Mientras la población utiliza los mercados Peer-to-Peer (P2P) para recibir remesas o proteger sus ahorros, los actores ilícitos aprovechan la opacidad de estos mismos canales. La falta de requisitos de nacionalidad para abrir cuentas en EE. UU. —donde basta una licencia de conducir estatal— y la relativa facilidad para obtener credenciales de identidad, permitieron que la red de Figueira insertara miles de millones de dólares en el sistema formal sin que las instituciones detectaran el perfil de riesgo real de sus clientes venezolanos.
El arresto de Figueira, además, coincide cronológicamente con un giro drástico en la geopolítica regional: la captura de Nicolás Maduro tras una operación militar estadounidense en enero de 2026. Aunque la acusación contra Maduro se centra en mecanismos tradicionales de narcoterrorismo —como el uso de valijas diplomáticas para repatriar efectivo—, existe un punto de intersección crítico con el mundo digital.
Reportes de inteligencia financiera indican que, ante el bloqueo del sistema SWIFT, el sector petrolero estatal venezolano comenzó a normalizar el uso de USDT para liquidar cargamentos de crudo. Este "petróleo digital" funcionó como un sustituto del efectivo, permitiendo pagos transfronterizos que esquivaban la congelación de fondos.
Así, mientras Figueira lavaba dinero del crimen organizado, se acusa a la estructura estatal bajo Maduro que experimentaba con las mismas herramientas para mantener el flujo de ingresos bajo la presión de las sanciones e, incluso, recientemente también se ha denunciado el uso de estas mismas redes para financiar a Hezbollah desde Venezuela.