Paraguay abre las puertas a la tokenización: Nueva ley de mercado de valores entra en vigor en 2026
La nueva normativa paraguaya está enfocada en regular de forma integral la emisión, negociación y custodia de instrumentos financieros digitales.

La Superintendencia de Valores (SIV) y el Banco Central del Paraguay (BCP) han consolidado un marco regulatorio robusto mediante la Ley N° 7572/2025. Esta normativa regula de forma integral la emisión, negociación y custodia de instrumentos financieros digitales, otorgando a los registros electrónicos el mismo valor legal que a los activos tradicionales.
Pilares de la confianza y gobernanza digital
El plan de trabajo de los organismos paraguayos se define por un enfoque "prudente y evolutivo". La ley busca equilibrar la innovación tecnológica con la estabilidad financiera, basándose en la cooperación entre las instituciones públicas y el sector privado para garantizar un beneficio mutuo sin comprometer la seguridad del sistema.
La arquitectura tecnológica seleccionada para este proyecto se basa en la Tecnología de Registro Distribuido (DLT), la cual aporta dos ventajas competitivas inmediatas:
- Trazabilidad Inalterable: La implementación de DLT permite una fiscalización en tiempo real por parte de la SIV, garantizando que cada movimiento sea transparente y permanente.
- Optimización de Costos: Al reducir la dependencia de intermediarios en el proceso de registro, las empresas locales pueden disminuir significativamente sus costos de emisión de valores.
El mercado de valores como motor del PIB
Paraguay busca capitalizar una década de crecimiento exponencial en su mercado de capitales, el cual ha escalado del 1% al 15% del PIB. La habilitación de instrumentos tokenizados es la pieza central para transformar al país en un hub financiero regional.
Conclusión técnica
La regulación de 2026 representa el manual de reglas que el mercado institucional esperaba. Al validar jurídicamente las DLT, Paraguay envía una señal de madurez a la comunidad financiera internacional: el país está listo para la transición hacia una economía de activos digitales líquidos, seguros y desmaterializados.