US Bancorp emitirá stablecoins en Stellar
La importante institución financiera de Estados Unidos incursionará en el ecosistema de criptomonedas.

US Bancorp, una de las principales instituciones financieras de Estados Unidos con aproximadamente 680 mil millones de dólares en activos bajo gestión, ha dado un paso decisivo hacia la adopción de activos digitales. Este movimiento marca la integración formal de la tecnología blockchain dentro de su red para ofrecer productos y servicios institucionales avanzados.
La decisión clave de US Bancorp es incursionar en la emisión de stablecoins, utilizando la red pública de Stellar (XLM). Stellar fue elegida por su capacidad para cumplir con los objetivos estratégicos del banco: facilitar transacciones e implementaciones de activos digitales a un costo operativo significativamente bajo.
Aplicación estratégica
La adhesión de US Bancorp a la red de Stellar no es casual. La blockchain, activa desde 2014, ha demostrado su eficacia en el sector financiero alternativo, especialmente en la reducción de costos en pagos transfronterizos y la emisión de activos tokenizados.
La tokenización de activos es la verdadera aplicación estratégica que el banco busca explotar. Para emitir una stablecoin —un activo digital que mantiene paridad con una moneda fiduciaria— es indispensable la tokenización. Es altamente probable que el respaldo de esta stablecoin provenga de los fondos de cobertura y los vastos activos que el banco ya administra, garantizando así la paridad 1:1 requerida para la confianza institucional.
2025: El año de la aceptación institucional de stablecoins
Cada ciclo financiero destaca una herramienta catalizadora, y 2025 se perfila como el año de la aceptación institucional de las stablecoins. El debate es global, abarcando desde la emisión por parte de grandes corporaciones hasta la creación de marcos regulatorios gubernamentales y normas de auditoría rigurosas para asegurar la transparencia de sus reservas.
La adopción de US Bancorp valida la tendencia de que las stablecoins han trascendido su uso especulativo inicial para convertirse en una solución para problemas cotidianos de la banca tradicional. Su uso masivo resuelve un desafío persistente: la reducción de los costos de transferencia y la aceleración de los pagos internos y el envío de remesas, lo que las consolida como una herramienta esencial para la eficiencia operativa global.