Sector de supermercados venezolano apunta a mover el 10% de sus ventas con stablecoins
La Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios de Venezuela ha visto como el pago con USDT viene incrementándose.

Una reciente entrevista con Italo Atencio, presidente de la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios (ANSA), ha confirmado el uso creciente de criptomonedas, particularmente stablecoins como USDT, para el pago de bienes y servicios en el sector minorista venezolano. Este incremento en las transacciones con activos digitales representa un cambio significativo en los hábitos de consumo del país.
El presidente de la ANSA proyecta que esta tendencia de pago continúe su ascenso, estimando un crecimiento del 10% en el volumen de transacciones relacionadas con stablecoins dentro del rubro para el primer trimestre de 2026. Este crecimiento exponencial está directamente ligado a las dinámicas económicas internas.
USDT como instrumento de intercambio
La acelerada adopción de stablecoins en Venezuela se debe principalmente a la dificultad que enfrentan los ciudadanos para acceder a divisas físicas, ya sea a través de intervenciones bancarias, casas de remesas tradicionales o el mercado paralelo. En este contexto, la compra de stablecoins mediante exchanges se ha convertido en una alternativa de liquidación más ágil y accesible.
El USDT ha trascendido su función de mero activo de inversión, integrándose plenamente en la cultura transaccional del venezolano. La popularización del indicador no oficial conocido como "tasa Binance," que refleja el precio de cotización del USDT en bolívares (VES), subraya su rol como referente cambiario cotidiano, especialmente tras el cese de operaciones de algunas páginas de referencia de tasas de cambio a mediados de 2025.
Antecedentes y evolución del pago cripto
La aceptación de pagos con criptomonedas en el comercio venezolano tiene raíces previas. Iniciativas tempranas como la de la cadena de tiendas por departamento Traki en 2019 o la de la cadena farmacéutica Farmarato en 2020, que aceptaron pagos con criptoactivos, sentaron precedentes de adaptación tecnológica en el sector minorista.
Mientras que Bitcoin impulsó inicialmente la resistencia a la inflación desde 2012, hoy es Tether (USDT) el activo que domina la esfera transaccional. Su anclaje directo al dólar estadounidense es un factor crítico, pues elimina la volatilidad de precios inherente a Bitcoin, asegurando que tanto el comprador como el vendedor puedan determinar el valor exacto de la transacción en una unidad de cuenta estable. La stablecoin se posiciona así como el activo ideal para las operaciones de consumo minorista.