Paraguay lanza el primer proyecto estatal de minería de Bitcoin con equipos incautados
La nación sudamericana se convierte en participante activo que entiende el potencial del Bitcoin para fortalecer su matriz económica.

Paraguay está redefiniendo su relación con los activos digitales a través de una decisión sin precedentes en la región: la puesta en marcha de aproximadamente 3.000 equipos de minería de Bitcoin que anteriormente operaban de forma ilegal. Lo que comenzó como un golpe al robo de energía se ha transformado en un modelo de aprovechamiento de activos bajo el control de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
Este movimiento no es solo una reactivación técnica; representa el inicio de un nuevo ciclo económico donde el Estado paraguayo busca capitalizar el excedente energético de sus hidroeléctricas directamente en la cadena de bloques.
Alianza estratégica: El rol de la ANDE y Morphware
La firma del Memorando de Entendimiento (MOU) entre la estatal eléctrica y la firma tecnológica Morphware marca un hito en la transparencia y eficiencia operativa. Esta colaboración público-privada se divide en tres ejes críticos:
- Gestión de Infraestructura: Morphware aporta la capa de software y optimización necesaria para que equipos recuperados (muchos de ellos en condiciones precarias) vuelvan a ser competitivos en términos de hashrate.
- Capacitación Soberana: El acuerdo incluye la transferencia de conocimiento técnico al personal de la ANDE, permitiendo que el Estado desarrolle autonomía para gestionar futuros proyectos de cómputo de alto rendimiento.
- Transparencia: Al integrar la minería dentro de la estructura formal, se eliminan las zonas grises regulatorias y se establece un precedente para el uso adecuado de la red eléctrica.
Fase piloto: Eficiencia cerca de la fuente
El despliegue inicial de 1,500 unidades en una "Prueba de Concepto" (PoC) utiliza una ubicación táctica: las subestaciones eléctricas de la ANDE. Esta decisión responde a criterios técnicos de alto nivel:
- Monitoreo en Tiempo Real: La instalación directa en subestaciones garantiza que la demanda de la minería no comprometa el suministro residencial o industrial, permitiendo un ajuste dinámico de la carga.
- Optimización de Capex: Al utilizar terrenos estatales con infraestructura de alta tensión ya existente, el gobierno ahorra costos masivos en obra civil y cableado.
- Vida Útil Extendida: A diferencia de las "granjas clandestinas" donde la refrigeración suele ser deficiente, el entorno controlado de la ANDE asegura condiciones ambientales que maximizan el rendimiento de los equipos ASIC.
Del castigo a la participación
Este giro estratégico posiciona a Paraguay en una liga similar a la de naciones como El Salvador o Bután, que ven en la minería de Bitcoin una herramienta de política monetaria y energética.
Al transformar equipos "olvidados en depósitos" en generadores de valor, el gobierno paraguayo envía un mensaje claro al mercado global: el país ya no solo es un destino para la minería privada, sino un participante activo que entiende el potencial del Bitcoin para fortalecer su matriz económica.