La adopción de stablecoins en América Latina crece con la mira puesta en el ahorro y el comercio B2B
El nuevo reporte de Messari detalla como ha venido dándose la adopción de monedas estables en la región.

En la última edición de su reporte anual "The Crypto Theses 2026", la firma de análisis Messari ha identificado un cambio estructural en la adopción de activos digitales dentro de las economías emergentes, con un énfasis particular en América Latina. Según el informe, las stablecoins han dejado de ser percibidas por las instituciones y empresas como meros activos especulativos para consolidarse como instrumentos financieros de alta eficiencia. Esta evolución responde a una necesidad pragmática de las tesorerías corporativas para optimizar procesos de auditoría y agilizar el envío de remesas transfronterizas en mercados que tradicionalmente han lidiado con ineficiencias bancarias.
Uno de los puntos más destacados del reporte es el crecimiento exponencial de la liquidación comercial entre empresas, conocida como el sector B2B. Para las pequeñas y medianas empresas (PYMES) de la región, el uso de stablecoins ha permitido un cambio de paradigma, facilitando el acceso al comercio internacional con costos de transacción significativamente menores a los de la banca tradicional. Esta apertura no solo mejora la competitividad de las empresas locales, sino que establece un puente de liquidez más dinámico entre los mercados emergentes y las plazas financieras globales.
La tansformación del sistema
El reporte profundiza en un fenómeno que Messari denomina "Crypto Neobanking". Esta tendencia consiste en la bancarización de ciudadanos a través de cuentas denominadas íntegramente en stablecoins, siendo el USDC el activo de mayor adopción para este propósito. Esta práctica permite que los usuarios en países con altos índices de inflación, como Bolivia y Venezuela, accedan a monedas fuertes y estables sin perder la capacidad de realizar compras en sus mercados locales. La aceptación de este modelo radica en su capacidad para ofrecer estabilidad patrimonial en entornos macroeconómicos tradicionalmente volátiles.
Más allá del ahorro, el Crypto Neobanking está permitiendo que los ciudadanos latinoamericanos accedan a servicios financieros internacionales, incluyendo la posibilidad de gestionar cuentas en divisas fiduciarias como el dólar estadounidense o el euro. Para el creciente sector de los freelancers y profesionales independientes en la región, estas plataformas se han convertido en herramientas de cobro indispensables, facilitando la recepción de pagos por servicios globales y la integración definitiva de los trabajadores remotos en el sistema financiero internacional.
Seguridad, confianza y regulación
A pesar del éxito y la rápida adopción de estos modelos, Messari advierte sobre la existencia de retos críticos que determinarán la sostenibilidad del sector hacia el futuro. El riesgo de custodia permanece como la preocupación central, ya que la seguridad de los fondos de los usuarios depende directamente de la solvencia y la transparencia operativa de las plataformas de intercambio o de los neobancos digitales. En este sentido, la industria enfrenta la exigencia de implementar pruebas de reserva verificables y transparentes para mantener la confianza de una base de usuarios cada vez más sofisticada.
Finalmente, el reporte subraya que el ecosistema del Crypto Neobanking está entrando en una fase de mayor escrutinio fiscal. Los gobiernos de la región están acelerando la creación de marcos legales que obliguen a estas plataformas a reportar saldos y movimientos de fondos, buscando formalizar un sector que anteriormente operaba en la sombra regulatoria. Esta transición hacia la formalización representa un desafío de equilibrio para la industria, que debe adaptarse a las exigencias normativas estatales sin perder la agilidad y las ventajas de costo que la hicieron atractiva en primer lugar.