Bolivia: El referente inesperado de la adopción de las criptomonedas de 2025
El país se posicionó con la mayor adopción de la región y se plantea para seguir expandiéndose en el 2026.

El año 2025 consolidó a las stablecoins como protagonistas del sistema financiero regional, pero fue Bolivia el país que rompió los paradigmas establecidos, sorprendiendo incluso a los analistas más especializados. Si a principios de año se hubiese planteado que esta nación se convertiría en un referente de adopción para Sudamérica, la idea habría sido recibida con escepticismo. Sin embargo, los datos confirman un crecimiento sin precedentes en el volumen de transacciones en criptoactivos comparado con la moneda local, registrando incrementos mensuales superiores al 600%.
Este fenómeno responde fundamentalmente a la escasez de divisas físicas y a una inflación persistente, factores que obligaron a la ciudadanía a buscar refugio en monedas digitales robustas. El objetivo principal de los usuarios ha sido proteger su patrimonio sin sacrificar la operatividad necesaria para el consumo diario, permitiendo que las stablecoins actúen como un puente de liquidez en un entorno económico restrictivo.
Apertura institucional y pago de bienes y servicios
La transformación de la economía boliviana dio un giro de 180 grados en marzo de 2025, tras la publicación de una resolución del Ministerio de Economía y Finanzas. Este documento autorizó formalmente a las entidades públicas y privadas para adquirir stablecoins, estableciendo como requisito el cumplimiento del debido proceso ante el Sistema de Gestión Pública (SIGEP). Esta medida estratégica eliminó las barreras tradicionales impuestas por el sistema Swift, conocido por sus tiempos de procesamiento prolongados y sus limitaciones en la disponibilidad horaria para liquidaciones internacionales.
La adopción de esta infraestructura digital benefició de manera inmediata a sectores estratégicos de la economía nacional. La industria minera, las telecomunicaciones, el sector energético y el financiero encontraron en las stablecoins una herramienta ágil para agilizar sus operaciones comerciales. Al integrar estos activos, las empresas bolivianas lograron una eficiencia operativa que anteriormente estaba sujeta a la burocracia de la banca tradicional y a la disponibilidad de divisas extranjeras en el mercado físico.
Hacia el bicentenario: El lanzamiento del Boliviano Digital
Bolivia se encamina hacia la celebración de los 200 años de su independencia con una propuesta de modernización soberana: la circulación del Boliviano Digital. Esta moneda digital de banco central (CBDC, por sus siglas en inglés), emitida por el Banco Central de Bolivia (BCB), tiene como objetivo principal facilitar los pagos interbancarios y optimizar la relación entre los bancos comerciales y el ente emisor. El proyecto busca reducir drásticamente los costos operativos del Estado y plantea la eliminación gradual del papel moneda a mediano plazo, operando sobre una infraestructura de red blockchain.
Aunque el año 2026 se perfila como el periodo clave para su despliegue, el BCB ha subrayado que la implementación se realizará mediante un proceso gradual y riguroso. Durante los meses previos, se llevarán a cabo pruebas piloto y consultas exhaustivas con los actores del sistema financiero para garantizar la estabilidad de la red. Al priorizar la seguridad en el ámbito bancario antes de abrir la moneda al ciudadano común, el Estado busca mitigar cualquier riesgo sistémico. Para agosto de 2026, la visión es que el Boliviano Digital no solo sea un hito tecnológico, sino el motor de un sistema financiero más rápido, moderno y plenamente soberano.