Bitcoin registra múltiples señales bajistas: Peligrosa confluencia que emula el desplome de 2022
La caída de Bitcoin por debajo del precio promedio anclado al último halving, sumada a una métrica de crecimiento negativo en su capitalización realizada, activa una señal de alerta técnica que no se veía desde mayo de 2022.

Con Bitcoin (BTC) desplomándose al nivel de los 64.000 dólares por unidad, el mercado de criptomonedas se enfrenta a un escenario de alta fragilidad técnica tras confirmarse una preocupante "confluencia bajista". Según los datos más recientes que integran la acción del precio con métricas avanzadas on-chain, Bitcoin ha activado señales de debilidad que sugieren un cambio profundo en la estructura del mercado, marcando un hito que los analistas comparan con los momentos más oscuros de ciclos anteriores.
El primer foco de alarma surge de la acción del precio en el marco temporal semanal. Bitcoin ha cerrado oficialmente por debajo del AVWAP (Anchored Volume Weighted Average Price o Precio Promedio Ponderado por Volumen Anclado) que toma como punto de partida el último halving.
Este indicador es fundamental para los expertos, ya que actúa como una línea de base que mide el precio promedio pagado por los inversores desde que ocurrió el evento de reducción de recompensa por bloque. Al perder este nivel, el mercado señala que el comprador promedio que entró tras el halving se encuentra actualmente en pérdidas, lo que suele transformar un soporte histórico en una resistencia psicológica difícil de superar.
A la debilidad del precio se le suma una señal crítica proveniente de la red. Durante la caída registrada a principios de febrero de 2026, la métrica conocida como la "Diferencia en la Tasa de Crecimiento de BTC" alcanzó un nivel de -0,0016. Este indicador, desarrollado por Ki Young Ju, CEO de CryptoQuant, compara la capitalización de mercado frente a la capitalización realizada.
Cuando esta cifra entra en terreno negativo, significa que el valor de mercado de Bitcoin está creciendo a un ritmo más lento que el valor real al que las monedas se movieron por última vez en la cadena. En términos más sencillos, esto indica una falta de impulso y una entrada de capital insuficiente para sostener los precios actuales, lo que históricamente precede a periodos de estancamiento o correcciones más profundas.
Una advertencia histórica: El fantasma de mayo de 2022
Lo que más inquieta a la comunidad de inversores es la recurrencia de este patrón. La última vez que se observó una confluencia similar —donde tanto la acción del precio como los datos on-chain emitieron señales bajistas simultáneas después de un Máximo Histórico (ATH)— fue en mayo de 2022. En aquel entonces, dicha señal marcó el inicio de una de las fases más severas del mercado bajista anterior.
El análisis actual se fundamenta en el comportamiento de los AVWAPs anclados específicamente al tercer y cuarto halving, herramientas que permiten identificar dónde se concentra la mayor convicción de los inversores. La pérdida sincronizada de estos niveles y el retroceso en la tasa de crecimiento sugieren que, a menos que ocurra un ingreso masivo de capital que revierta la tendencia, el camino de Bitcoin sigue enfrentando obstáculos técnicos considerables.